el "acampe"
Cuando ocupan el espacio público exigiendo que se les pague sin tener que trabajar.
Cuando se está inscripto en un Plan como lo están, pero aún así muestran su rabia por no tener el manejo clientelar oficializado de "su" grupo.
Cuando atentan contra la necesidad de otros miles de compatriotas.
Cuando esa falsa progresía ataca de nuevo , es señal que la trampa está tendida.
Hay que mirar muy bien el sendero para no pisarla.
Es preciso juntar todas las esquirlas del bombardeo mediático, para entender mejor lo que viene pasando.
No es para asustarse, sino para ser precavidos.
La provocación de Macri con el espía y con Abel Posse. Las embestidas de Duhalde. La denuncia del gobierno bonaerense sobre el origen de la inseguridad. Las amenazas de muerte a la Presidenta. Las palabrotas golpistas de Biolcatti.
Y por si les faltaba un flanco de ataque por "izquierda", ahora ya lo tienen.
Adentro y afuera del Congreso.
¿Vio la tele? ¿Notó que las noticias unían el acampe piquetero en la Avenida 9 de Julio con las declaraciones pesimistas del funcionario de los EE.UU.?
Tanto el canal de De Narváez como TN se dieron una panzada con la escena montada frente al Ministerio de Desarrollo Social.
Estaban eufóricos relatando "la ofensiva piquetera antikirchnerista".
"Bravo muchachos", parecían alentarlos.
Algunas escenas fueron francamente vergonzosas y los pintan de cuerpo entero.
Los referentes del grupo denunciaban que el gobierno, al que atacan y le ocupan edificios, no les provee alimentos, líquidos y baños adecuados para seguir con la toma. O sea. Es como si entraran a tu casa y el intruso te denuncia por que no le serviste ni pizza ni cerveza.
Revolucionarios, pero con pantalla plana.
Los jefes políticos que planificaron y decidieron este acampe, saben lo que están haciendo. No los cubre la inocencia fértil del compromiso militante. No los anima la voluntad inquebrantable de ayudar a fortalecer el rumbo solidario de este proceso político del que formaron parte alguna vez.
Es la degradación de la militancia que proclaman. Es el bastardeo final de la solidaridad.
Contra esa política apunta la pantalla partida.
"Será así hasta que la nueva Ley de la democracia empiece a madurar sus frutos y una nueva pantalla, un nuevo modelo de periódico, una nueva radio, con miles de ojos y voces diferentes, se abran paso definitivamente con la verdad.
Hasta tanto eso no ocurra, esta Argentina latinoamericana difícilmente salga por la tele. Al menos por esa tele que sigue con el baile del caño mientras almuerza con exquisitos platos, siempre bien condimentados con salsa de odios y resentimientos.
Serán cien mil los primeros cupos a cubrir, pero están previstos cientos de miles más a lo largo y ancho del país. Se busca llegar al entramado más profundo de la pobreza que nos legó el país del neoliberalismo, ese que tanto añora el señor Valenzuela, delegado del presidente Obama.
Contra esa política apunta la pantalla partida.
"Escuché preocupación por la inseguridad jurídica y el manejo económico. Y preocupaciones acerca de que, a menos que haya algunos cambios, no podrán realizarse las inversiones que ellos [los empresarios] planean", dijo Valenzuela en un encuentro con periodistas en la embajada de Estados Unidos.
hablan de la seguridad jurídica. Acá bombardearon la plaza de mayo, fusilaron opositores, marginaron al partido mayoritario, se decretó una devaluación del 100% que maximizó las ganancias de grupos concentrados y destruyó el poder adquisitivo de la población, se quedó un astrólogo con la casi suma del poder político, caímos en una hiperinflación, rematamos en una fiesta obscena todos los bienes del estado, un presidente huyó en helicóptero luego de haber confiscado los depósitos de miles de ahorristas , y se sucedieron 5 presidentes en una semana.
¿Me pueden decir cúando tuvimos seguridad jurídica? ¿Cuál es la seguridad jurídica por la que sienten tanta nostalgia?
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De un lado "la inseguridad".
Del otro, "el acampe".
DANIEL ZELTMANN
viernes, 18 de diciembre de 2009
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